Contra viento y marea atletismo panameño estará en Londres
Panamá (PL) Contra viento y marea, y a pesar de todos los pronósticos
adversos, el atletismo panameño se abre paso por sí mismo para estar 
presente en los juegos olímpicos de Londres con sus figuras estelares
encabezadas por el medallista de oro Irving Saladino.
La piedra de traba del atletismo istmeño, que ya es una roca fósil
y de interés paleontológico por sus años obstaculizando su desarrollo,
sigue siendo la guerra intestina por el control del Comité Olímpico de
Panamá (COP) que afecta mucho a los deportistas.
Las discrepancias entre la Federación Panameña de Atletismo (Fepat)
y el COP tienen sus raíces en el enfrentamiento de las 21 federaciones
deportivas panameñas (G-21) y la dirigencia del Comité a la que
pretenden descabezar.
El problema, que se ha instalado en los tribunales de justicia panameños después de agotar instancias del Comité Olímpico Internacional y el gobierno del presidente, Ricardo Martinelli sigue sin un veredicto que le de un alto a una pugna en la que solo los atletas salen perjudicados.
La bronca ha afectado a lo largo de los años aspiraciones de atletas panameños que, de haber existido aguas mansas y un cauce normal de los recursos financieros que se diluyen en el sector, hubiesen colocado al país en un sitial mucho más alto que el que hoy exhibe.
El diario Panamá América se cuestiona en estos días esa situación cuando en el caso del atletismo, que ha ganado auge en los últimos años gracias a figuras Saladino y el que fuera el número dos del mundo en los 200 metros planos Alonso Edward, pudiera ser una esperanza real
de medalla en Londres
Pero, según el diario, esa posibilidad, al igual que el desarrollo del atletismo y del deporte en general, cada día está más teñida por los intereses personales de los directivos, de allí la dramática pregunta que se hacen los atletas: “¿Para qué seguimos entrenando si no nos dan la oportunidad de competir fuera del país?”. Ejemplos de los efectos negativos de esa guerra intestina están, por ejemplo, en el reciente caso de la atleta juvenil en salto alto Kashany Ríos, quien hizo la marca para los Juegos Panamericanos de
México y al final no pudo asistir.
Otro caso es el de Yelena Alvear, atleta de los 400 y 200 metros planos, quien hasta el 2010 gozaba de una beca deportiva del Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes) y por problemas entre el presidente de la Fepat, Ricardo Sasso, y su padre, le fue suspendida.
Y como las discrepancias entre la Fepat y el COP son irreconciliables, este último no toma partido ni hace nada al
respecto, indica el diario.
Aunque parezca algo descabellado, de seguir así esta situación, muchos serán los deportistas que seguirán haciendo marcas para justas internacionales y al final recibirán un no como respuesta por parte de la Fepat, alerta el periódico.
Muchos entrenadores y especialistas coinciden en que el atletismo panameño tiene figuras muy prometedoras que, en otras circunstancias ya hubieran logrado sus marcas obligadas para integrar la delegación nacional a los juegos de Londres, y citan los nombres de la colonense Natalie Aranda y el coclesano Juan Mosquera, con buenos resultados
internacionales.
Esta situación hace que la voluntad de atletas como Saladino sea digna de encomio porque, contra viento y marea, irán a Londres a defender la camiseta panameña.















