Un experto en el vuelo de la jabalina
La Habana (PL) El ex atleta cubano Emeterio González, empleando la gran fuerza de su brazo izquierdo, y lanzando la jabalina a largas distancias, ha sido en su especialidad el único campeón en tres ediciones de Juegos Panamericanos.
“Me preparaba bien psicológicamente, fue difícil mantenerme en forma, y permanecer durante doce años consecutivos siendo el primero de nuestro continente”, comentó en declaraciones exclusivas para Prensa Latina.
Conquistó sus títulos en Mar del Plata-1995 (79.28 metros), Winnipeg-1999 (77.46), y Santo Domingo-2003 (81.72).
“Estaba apto para alcanzar mi cuarta medalla de oro, iba por ella a Río de Janeiro-2007. Pero en la preparación previa me lesioné el codo y también comencé con molestias en la rodilla”, aseveró.
“Si hubiera participado pues creo que hubiera triunfado: el envío con el que mi compatriota Guillermo Martínez ganó el oro, 77.66, estuvo por debajo de mi marca, que es de 87.12, aunque él ya posee el nacional, con 87.17″, afirmó con picardía.
En esta modalidad Cuba ha alcanzado los últimos cinco títulos panamericanos, desde La Habana-1991, con el lanzamiento de 79.12 en manos de su hermano Ramón González, hasta Río-2007, cuando Guillermo Martínez consiguió el ya citado envío de 77.66.
“Los más difíciles fueron los de Santo Domingo-2003. Tenía un potente rival, el estadounidense Breaux Greer, parece que llegó nervioso y no le salieron bien las cosas”, señaló.
“Mi compatriota Isbel Luaces (80.95) y yo aprovechamos el momento y lo tumbamos. Él quedó en bronce (79.21)”, recordó.
OTROS EVENTOS INTERNACIONALES
González, pinareño nacido el 11 de abril de 1973, permaneció en la selección nacional durante un período de 15 años.
“Hay que tener en cuenta que en mi etapa el nivel de los atletas estaba más alto que ahora. Había quien lanzaba más de 90 metros. Ahora ha bajado un poco”.
El ex jabalinista compitió además en los Juegos Olímpicos de Atlanta-1996 (77.94-18vo.) y Sydney-2000 (83.33-8vo.).
“Antes el deporte exigía más, ahora se puede ganar con 86 metros, en mis años yo quedé octavo con un envío similar”.
En eventos del orbe al aire libre quedó séptimo en Sevilla-1999 (84.32) y en Atenas-1997 (83.56). Estuvo también en Gotemburgo-1995 (76.54-17mo.), Edmonton-2001 (79.71-18vo.) y París-2003 (76.18-16to.).
Quedó sexto en la cita juvenil del orbe, de Seúl-1992 (70.60). En Copas del Mundo alcanzó bronce en Madrid-2002 (79.77). Y en la Universiada de Catania-1997 fue subcampeón (83.48).
“Las competencias son una cajita de sorpresa. El atleta no es una máquina, una computadora. Cada evento posee sus características y de eso dependen los resultados”.
ALGUNOS DETALLES INTERESANTES
“Existió un momento en que hubo que cambiar el centro de gravedad de la jabalina porque salía volando muy lejos, imagina, el récord del mundo era de 104 metros”, explicó sonriendo.
“Yo competí con la jabalina actual que es de un material fino, como aluminio, con fibras de carbón, el cual posee propiedades hidrodinámicas”, agregó.
Triunfó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Maracaibo-1998 (80.92), y antes quedó tercero en Ponce-1993 (71.24).
“En el 2007, después de lastimarme, me di cuenta que debía retirarme. Ya venía despuntado un relevo, Guillermo Martínez, y uno sabe cuando ya no va a rendir igual”.
“Ese era mi momento. Mis marcas no eran las mismas, cada día el deporte se hace más complejo y no quería hacer quedar mal al país, hay que irse limpio”.
González nos reveló que se lleva muy bien con Martínez: “Yo me relaciono hasta con el gato. El deporte no es eterno. Hoy estás en la gloria y mañana no. Los lauros se van y las amistades se quedan”, aseguró.
“Emeterio fue mi alumno. Es tranquilo, serio, callado, muy entregado al deporte. Se empeñó en lograr buenos resultados. Es muy consagrado a la familia”, nos comentó Alfredo Dihigo, ex atleta y metodólogo de la Comisión Nacional de Atletismo.
El ex atleta expresó sus vaticinios con vista a los Juegos Panamericanos de Guadalajara-2011, del 14 al 30 de octubre, y al parecer lo hace sin nostalgia.
“Los récords no son eternos. Con una buena preparación psicológica y fuerza, Guillermo, puede romper mi récord panamericano, de 81.77″, finalizó.















