Un sueño alcanzado Beijing 2008 para Horacio Nava.
Chihuahua, Chihuahua.- Sencillo, dedicado, no muy fluido al hablar pero sí muy inteligente al hacerlo, son sólo algunos adjetivos que califican a Horacio Nava Reza, marchista Chihuahuense que representará a México en los 50 kilómetros de marcha el próximo 21 de agosto en punto de las 16:00 horas, tiempo de Chihuahua, en las justas veraniegas de Beijing 2008.
Con 26 años, “Lacho” o “Pedro Chávez”, como es llamado afectuosamente, es una de las cartas fuertes para México en los próximos Juegos Olímpicos. El andarín es el americano mejor ubicado en el ranking de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), sin que esto desubique al chihuahuense para que pierda suelo, ni lo tome como una presión extra, según sus propias palabras.
Un camino sinuoso
Con la influencia de sus hermanos, que lo motivaban desde pequeño tomándole el tiempo cuando iba a la tienda, a manera de “carrilla”, sin pensar que años más tarde sería una de las principales causas que despertaron la cosquilla en el ahora olímpico.
“Me interesó este deporte por la influencia de mis hermanos, me gustaba verlos entrenar y me ilusionaba llegar a ser como ellos”, comenta Nava Reza.
El primer desafío llegó a los diez años, cuando acompañado por Gabriel Ortiz y Marcos Salas les fue prohibido el paso al Estadio Olímpico de la Ciudad Deportiva por un guardia de seguridad, escenario donde cada tarde tras la escuela iban a practicar su rutina de entrenamiento.
“No éramos los mejor portados y la verdad es que el hecho de que no nos dejaran entrar nos sacó de onda, pero luego se arregló todo y pudimos continuar entrenando”, relata el marchista.
De ese momento en adelante llegaron los buenos resultados, primero en Infantil, luego en Juvenil y ya en universiadas participando en la categoría Élite los grandes entrenadores nacionales pusieron sus ojos en él, por lo que la preparación ya fue diferente para quien desde sus inicios se ha destacado por su disciplina, dedicación y equilibrio mental.
El pantalón largo
Cuando a Nava le llegó la oportunidad, por primera vez, para buscar un pase a Juegos Olímpicos fue justamente en el 2004, para acudir a Atenas en la modalidad de 20 kilómetros en marcha, Tijuana fue el escenario y positivo el resultado, hasta una semana después, que se anunció que el selectivo no sería hasta una semana más tarde, cuando ya los favoritos y protegidos consiguieron dar las marcas, arrebatando a Horacio la posibilidad de acudir a sus primeros Juegos Olímpicos.
El centralismo y favoritismos que los del “pantalón largo” mostraban hacia algunos marchistas apenas se empezaba a notar, obstáculos, trabas y más que otra cosa la marcada falta de apoyo fueron uno a uno cayendo tras los resultados que Horacio y su equipo de trabajo fueron anteponiendo ante las hostilidades declaradas que a golpe de triunfos tuvieron que acabarse de tal forma que no hay otro marchista en los 50 kilómetros por encima del chihuahuense a lo largo y ancho del país.
De “buen” corazón
En el 2005, Horacio recibió la que pudo ser la peor noticia en su vida, unos exámenes médicos de rutina que se practicó el marchista como requisito del programa de apoyo a los atletas de alto rendimiento, Compromiso Integral de México con sus Atletas (CIMA), arrojó que padecía Síndrome de Pre excitación Wolf-Parkinson-White.
Mal que aparece aproximadamente en cuatro de cada cien mil individuos sanos de cualquier edad, y aunque globalmente puede seguirse considerando una enfermedad rara, su incidencia en los países occidentales está aumentando progresivamente debido a la práctica habitual de electrocardiogramas de rutina.
“Cuando me explicaron lo que tenía y que debían operarme a corazón abierto para corregirlo, te preocupa todo. Primero tu salud, pero también el deporte. Simplemente no sabes qué es lo que puede pasar más adelante”.
Su especialidad, los 50 kilómetros de caminata, es quizá la prueba más demandante de las disciplinas olímpicas. Son cuatro horas sobre una avenida que parece no tener fin, sometido a humedad y desgaste continuo, algo que un corazón débil no soportaría.
“Al entrar al quirófano y saber que tal vez no volvería a ver a mis padres, a mis hermanos o a mis amigos fue algo muy duro y más si lo unes a que en el menos mal de los casos no volvería a hacer deporte a los niveles que lo practico, realmente fue desolador”, señala con los ojos nublados.
Cuatro horas más tarde y vía mensaje celular, Rubén Arikado, su entrenador daba la noticia, un éxito la intervención quirúrgica que le devolvía a Nava Reza la ilusión de continuar en la lucha de alcanzar su sueño.
El único
El andarín chihuahuense fue el único representante de México en el relevo de la antorcha olímpica que tuvo lugar el 11 de abril en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.
Nava, considerado el mejor marchista mexicano en 50 kilómetros, se ganó este honor gracias a los poco más de 400 mil votos que recibió en la competencia directa, vía internet, que efectuó la firma Lenovo para seleccionar al portador mexicano de la antorcha. En las preferencias venció en la final a la pesista quintanarroense Carolina Valencia, por una diferencia de más de 300 mil votos.
Lenovo, la empresa que diseñó y fabricó la antorcha con la que se encenderá el pebetero en la ceremonia inaugural de los XXIX Juegos Olímpicos Beijing 2008, encargó de esta nominación.
El boleto
Como siempre, una sonrisa en su rostro, pero en esta ocasión un brillo diferente invadía sus ojos, se trata del momento en que Horacio Nava consiguió su pase a Juegos Olímpicos para formar parte de los 50 kilómetros en marcha el 21 de agosto próximo.
“Me siento muy contento, dile a toda la gente que les agradezco su apoyo y que ya conseguimos el primer objetivo”, señalo vía mensaje celular desde Cheboksari, Rusia, instantes después de terminar sexto en la Copa Mundial de Caminata, en la que obtuvo su pase a los JO.
La culminación de un sueño ya estaba hecho, pero el trabajo duro y arduo apenas se dejaba entrever, es el inicio de un camino que seguramente será largo y lleno de éxitos como hasta este momento de su vida.
Pese a lograr su mejor registro personal, el andarín chihuahuense Horacio Nava finalizó en la sexta posición en la prueba de 50 kilómetros que se disputó dentro del marco de la Copa Mundial de Caminata, en Cheboksari, Rusia el pasado 11 de mayo.
Nava completó el trayecto en tres horas, 47 minutos y 55 segundos, con lo que, además de superar su mejor registro personal (3:48.22 horas), que logró el 14 de mayo del 2006 en La Coruña, España, aseguró un sitio en el equipo mexicano de esta especialidad que participará en los Juegos Olímpicos Beijing 2008.
El representativo olímpico mexicano fue completado por el capitalino Mario Iván Flores, duodécimo este día con tiempo de 3:51.16 horas, y por Jesús Sánchez, quien cruzó la meta en el puesto 14 con crono de 3:51.29 horas.
A su vez, el también capitalino Daniel García se ubicó en el lugar 18 al terminar la competencia con registro de 3:53.42 horas, mientras que el mexiquense Omar Zepeda concluyó en el vigésimo cuarto peldaño con crono de 3:56.52 horas.
Los apoyos
En el 2005 llegó el primero de los más importantes apoyos para el marchista, sin pasar por alto los brindados por el Instituto Chihuahuense del Deporte y la Universidad Autónoma de Chihuahua desde sus inicios, Compromiso Integral de México con sus Atletas (CIMA) lo agregó a su lista de más de cien deportistas mexicanos de alto rendimiento, lo que sin duda le dio una motivación extra y lo liberó de compromisos que distraen la atención que pudo centrar en su preparación para las competencias fuertes que se le venían.
Los días de no tener qué comer durante sus concentraciones, como pasó en una ocasión durante un campamento de los que acostumbra hacer varias veces por año en el Centro de Alto Rendimiento en Creel, quedaron atrás, máxime en el pasado mes de febrero de este 2008, cuando Grupo Zaragoza abrió sus puertas al atleta y anunció no sólo una campaña en que el andarín era protagonista, sino el apoyo incondicional, antes de que Nava consiguiera su boleto para Beijing 2008, el cual vendría más tarde.
“Para mí es fundamental contar con patrocinadores, son un apoyo que me permite realizar de manera desahogada mi trabajo, Gobierno del Estado, el Instituto Chihuahuense del deporte, Zaragoza y otras tantas personas que también son parte de los conseguido hasta ahora”, señala el marchista.
Su familia
Don Jesús y doña Noemí, sus padres, son sin duda los dos más grandes pilares de Horacio, quienes desde pequeño lo han motivado y dado los medios para continuar una carrera deportiva, profesional y ser un hombre de bien.
Sus hermanos, Jesús, Ramón y Natividad, más que una inspiración han sido sus cómplices y compañeros en momentos difíciles y en las grandes alegrías.
“La familia lo es todo, es el más grande apoyo que tengo, en quienes me refugio y quienes siempre están a mi lado”.
Un punto importante, sin duda, en el equilibrio de la vida personal y deportiva de Nava Reza son tanto su entrenador y equipo de trabajo como sus amigos, Rubén Arikado entrenador, David Gómez, fisiatra y el enorme grupo de amigos son también considerados en el nivel de su familia, según palabras del mismo deportista.
Resultados
Campeonato Mundial 1998
Moscú, Rusia
Quinto lugar (5 km caminata)
Campeonato mundial 1999
Bydgoszcz, Polonia
Quinto lugar (10 km. Caminata)
Campeonato Panamericano 2001
Santa Fe, Argentina
Campeón (10 km caminata)
Universiada Nacional 2003
Saltillo, Coahuila
Campeón nacional (20 km caminata)
Grand Prix de Caminata 2004
Tijuana, Baja California
Tercer mejor mexicano (20 km caminata)
Universiada Nacional 2005
Toluca, Estado de México
Campeón Nacional (20 km caminata)
Copa Mundial de Caminata 2006
La Coruña, España
Séptimo (50 kilómetros)
Juegos Panamericanos
Brasil, 2007
Segundo Lugar (50 kilómetros)
Campeonato Mundial
Osaka, Japón 2007
Noveno (50 kilómetros)















